Chamisero All in #thegoodchallenge

Podría definir este #thegoodchallenge en dos palabras sorprendente y desconocido, así podemos nombrar al Bike Park Chamisero de los amigos de Outlife.

Con un ascenso un poco menos al Durazno y casi la mitad en kilómetros, este challenge nos mantuvo sufriendo, si sufriendo, hacia arriba por menos tiempo pero con mayor intensidad. 2.850 metros de ascenso y casi 40 kilómetros fueron la tónica de un sábado nublado en el bike park Chamisero de Outlife.

No tan conocido y muy temido bike park se encuentra en la comuna de Colina, colinda con la autopista Nororiente, exactamente en la salida a Chamisero, nombre de la localidad o barrio en donde se ubica. La verdad es que habíamos estado ahí anteriormente y sin duda habíamos escuchado mucho sobre el park, mucho no muy bueno digamos "que es muy parado", "que sólo se puede ir en ebike", "que se sube mucho para bajar tan poco", "que es muy seco", "que mucho calor", bla bla bla…  Este fue el mejor condimento para cranear y desarrollar un nuevo #thegoodchallenge, Chamisero All in.

Claramente y al igual que en el Durazno, la idea era recorrer todas las pistas en un día, sin importar cuanto ascenso ni distancia, el objetivo era uno y el equipo estaba preparado. Como dicen que equipo bueno repite, Marcos, Eduar y yo (Tomás) teníamos la fecha agendada, las bicis listas y todas las ganas de bajar los mitos de este bike park y conocerlo como corresponde. 

El viernes previo al challenge, el grupo de wsp pasaba por silencios, preguntas puntuales pero principalmente se sentía convencimiento, creo que Durazno y Gravel 230 nos dejaron listos para cualquier desafío, o eso pensamos. Organizamos el traslado, punto que no fue fácil, pues a este Bike Park no puedes llegar pedaleando con facilidad desde Santiago, es decir, de poder se puede, pero no es algo fácil ni que queríamos hacer. Un punto muy relevante y que en comparación a la experiencia en el Durazno, era que en este Bike Park todo termina en la administración o recepción, lo que nos daba la posibilidad de tener un campamento base, con agua, comida, abrigo y baño. Detalle no menor, pues el peso de llevar menos cosas, poder tener comida variada y de cualquier tipo, poder abrigarse o desabrigarse realmente nos ponían en ventaja frente a los challenges anteriores. Cada lugar tiene lo suyo y eso es lo entretenido de cada experiencia. 

Sábado 8:30 am, claro no era tan temprano como otras veces, pues el cambio de hora nos favorecía también, día más largo, más horas para andar. Eso entregaba una cuota de relajo, pero otra vez, al menos en mí, empezaba una sensación de ansiedad y de preocupación de si lograríamos el challenge, en cuanto tiempo o que tan doloroso sería lograrlo. Pero ya estaba, y era momento de pedalear.

Nos reunimos los tres en Chamisero, cuatro más Andrew nuestro rider/reportero que estaría a cargo de contar y hacer mucho más bonita esta aventura. Cooler lleno de comida para enfrentar el día y el primer recibimiento, de este nublado y helado día, de los guarda parques que nos saludan y nos hacen sentir como en casa. "ustedes son los que vienen a hacer todas las pistas"? No se si por motivados o por locos, pero nos sentíamos bienvenidos y como en casa.

El cuento era el siguiente:

- Una subida al peñón, un cerro que quedaba casi a la altura del manquehue, sólo esa subida nos entregaría casi 1.000 de ascenso. Esto incluía una subida hasta el nini, la subida más larga del bike park. (apróx. 1,5-2 hrs)
- Tres subidas hasta el nini completas. (45 min)
- Tres subidas hasta medio nini. (30 min)

El plan hablaba de 3.000 mst de ascenso que no es menor. Durante el pedaleo nos dimos cuenta que podríamos haber hecho un plan más eficiente en cuanto a carga y longitud de subidas pero bueno, ya estaba listo y preferimos seguir el plan a cambiarlo, sobre todo por agua y comida. 

Primera subida hacia el Peñón, larga, siempre subir 1.000 constante serán tediosos, pues dependiendo de los kilómetros podrían tocar sectores muy empinados que complican el pedaleo o incluso es necesario empujar la bici. Justamente la subida que elegimos hacia el Peñón tenía un par de tramos a pie y sectores arriba de la bici muy empinados, fueron apróx como 1,5 horas subiendo para llegar al destino, un mirador que permitía ver el Manquehue desde una perspectiva que no había tenido la oportunidad de ver y que con la cama de nubes que había lo hacía más imponente. Hacía frio, partimos abrigados “como hijos únicos”, la subida ayudó con la temperatura pero al llegar arriba de nuevo estábamos congelados, así que una parada corta, quedaba mucho por delante y se sentía frío.

La bajada del Peñón realmente sacó sonrisas, gritos y un viento en la cara de esos que se disfrutan, obviamente era el premio después de subir mucho rato pero además la bajada es un sendero natural espectacular, la tierra estaba en un punto intermedio entre grip y no grip que permitía jugar perfectamente con la bici, realmente unos 7 minutos apróx de puro disfrute, de esos senderos Oldschool sin peraltes ni nada artificial. Volando se pasó la bajada hasta que conectábamos con Don Baldomero, otro de mis senderos preferidos del parque. Este parte desde el Nini, en la parte alta del bikepark y también es natural, con trabajo de park pero no forzado, con las ayudas para que un sendero natural quede perfectamente fluido. Desde el Peñón hasta abajo por Don Baldomero se juntan varios minutos de bajada, más de 10 si o si con varios tipos de terrenos, repechos, velocidad, de todo un poco. Realmente la primera vuelta queda entre las mejores del día. 

Llegamos a nuestro camp luego de la primera vuelta, casi 2 horas entre que partimos y volvimos abajo. Y se notó la diferencia entre cargar toda la comida y agua y rellenar, comer lo que habíamos llevado, dejar la ropa de sobra y partir de nuevo. Creo que fue un punto altísimo, que depende del lugar en donde se pedalee pero si se puede es algo a considerar para un #thegoodchallenge.

Segunda vuelta y ahora llegaríamos hasta el Nini, sin duda salió rápido y más fácil que la anterior, se notaba que era la mitad de subida y la segunda de cuatro. Rápidamente llegamos, una parada rápida y bajaríamos por Divirtiente, una de las menos transitadas, que desemboca en Don Baldomero y la prodríamos definir como un drift del bueno, rica, manejada y cae a una quebrada chica que se cruza para llegar a Don Baldomero. De ahí volvíamos a hacer la parte más entretenida de este sendero para llegar al Traverse, sendero que une Don Baldomero con el medio Nini. Conectábamos y hacíamos Filo Bajo, una mezcla de Park y natural muy rápido que básicamente baja por el filo del cerro y te lleva hasta la base. Bueno segunda vuelta y el tiempo se iba cumpliendo, parecía ser que la experiencia y los cálculos se alineaban. 

Esta vez decidíamos subir sin parar para ganar tiempo, nos quedaba agua y comida así que podíamos avanzar sin problemas. A esta altura ya íbamos por los 1.500 de ascenso y la piernas respondían bien, la cabeza bien y aún nos quedaba tema de conversación, esta subida eso si se sintió un poco más en las piernas y se hizo un poco más larga que la anterior pero salió muy fluida y estábamos listos para enfrentar a Yayita, otro de los clásicos del bike park. Un sendero full Park con peraltes gigantes, algunos saltos y mucha velocidad. Lo malo, el cerro se baja muy rápido, dan ganas de que dure más. Terminando Yayita tomamos Filo bajo otra vez para conectar a Grand Canyon, y Guau, tremenda bajada con una vueltas tipo Motocross old school para cruzar el cerro de un lado a otro, subiendo y bajando laderas muy entretenidas, unos saltos grandes que hacían agarrar mucha velocidad, mucha. 

3 de 4 vueltas hasta arriba listas y nos íbamos por la última subida larga. Esta dolió, se sintió y se hizo más dura y eterna, no fue fácil. Y bueno, ya llevábamos más de 2.000 de ascenso y eso siempre pega, pero había que seguir y en eso íbamos. A esta altura, ya eran apróx los 14 horas, habíamos parado a comer y rellenar agua, más de 3 horas efectivas sobre la bici, la temperatura estaba bien, no mucho frio y nada de calor asi que el horario no era tema para seguir con el pedaleo. Llegamos arriba para cerrar la última subida larga y era momento de bajar por Filo Alto, un lujo de bajada, unos toboganes empinados con muchas curvas que exigían al máximo, muy sueltos que hicieron de esta bajada una de los top 3 del día, muy entretenida y técnica, no soltaba nunca y exigía un manejo muy prolijo. Al conectar con el Traverse nos dirigimos hacia La Roca, que tal como su nombre lo dice tiene una pasada por una técnica roca muy entretenida, que se conoce cada vez más y se pasa más rápido. Otra vuelta más a la bitácora y se acaban las subidas largas, quedaba lo menos o al menos eso creíamos. 

Partíamos por las dos subidas hasta medio Nini, que se volvieron muy duras, finalmente nos dábamos cuenta de que la parte más ruda de la subida era el tramo hasta medio Nini, muchas curvas, en algunos puntos con pendiente pero sobre todo muy constante. Seguíamos subiendo y llegamos al clásico del bike park, Shami lineun tobogán con peraltes gigantes, saltos, saltos laterales, step up, de todo lo que un fanáticos de los Bike Parks querría. Mucha velocidad y terminar en las verdaderas obras de arte que hay en la base, unos salto gigantes para todos los niveles y para poder aprender. 

Agua, algo de comida pero la ansiedad ya no te permite parar mucho, nos quedaba un medio nini y estábamos casi listos, la siguiente subida era corta. En este punto ya sólo había que avanzar y no pensar mucho, así fue hasta que llegamos a la partida de A-Rayaspista que yo ya conocía y que sabíamos que sería de las mejores del bike park. Dicho y hecho, un pistón natural fluido y que en varias partes tiene opciones para tomar segmentos más difíciles que la hacen aún mejor, pues en general son pasadas de rocas que en velocidad se hacen muy divertidas. En la mitad se cruza la subida y se sube un poco para tomar Medio A-rayas, ahí se sube un poco y se llega a la segunda bajada del sendero, algo más park pero muy rápido y entretenida, con algunas curvas y saltos! 

Inmediatamente nos fuimos en dirección a El Tarro, pista simple, corta y fácil en honor al gran personaje del jet set chileno, que queda al lado de la base del bike park, marcamos Check y nos reunimos para partir a la última bajada del día. 

Con lo último nos fuimos a Herradura, subida corta en comparación al resto que habíamos subida durante el día y para abajo para cerrar un gran día sacándole el jugo al bike park de Chamisero. Una pista muy park con peraltes grandes y saltos que hacía el cierre de este nuevo #thegoodchallenge.

En definitiva fueron:

- 7 subidas.
- 3.000 calorías.
- 2.858 mts de ascenso.
- 41 kilómetros.
- 12 senderos del park.
- 1 sendero fuera del park.
- 5 horas de pedaleo efectivo.

Sin duda un tremendo bike park que no había valorado muy bien, por fama, por que la gente opina, etc. Lo mejor fue vivirlo en primera persona y probar todas las pistas, saber de que se trataba cada una en forma personal y no por que me contaron. Hay pistas para todos, grandes, chicos, park, técnicas, saltos, etc. Incluso hay un boulder, pumptrack y quinchos para ir en familia, es un tremendo lugar para pasar un día en familia compartiendo en torno a la bici. Y para los más fanáticos, es un mega bike park, que se disfruta de principio a fin, prueben el paseo al Peñón, vale la pena y se disfruta.

Por supuesto agradecemos a Specialized que estos desafíos son gracias a ellos, a Andrew Figueroa por la paciencia y apañarnos en cada cosa que se nos ocurre, a los partners Eduar y Marcos que también no fallan nunca. por último a Outlife que nos recibió como en casa!

Nos vemos en la próxima!